1) Autor: Biografía breve en la se incorpore el contexto histórico:

 

Hijo de inmigrantes europeos, Roberto Arlt nació en Buenos Aires, en el barrio de Flores, el 2 de abril de 1900.

Publicó El juguete rabioso, su primera novela, en 1926. Por entonces comenzaba también a escribir para los diarios Crítica y El Mundo. Sus columnas diarias Aguafuertes Porteñas, aparecieron de 1928 a 1935, en El Mundo, y fueron después recopiladas en el libro del mismo nombre. Se divertía contando de sus amistades con rufianes, falsificadores y pistoleros, de las que saldrían muchos de sus personajes. Las Aguafuertes se convirtieron con el tiempo en de los clásicos de la literatura argentina.

Al mismo tiempo de su actividad como escritor, Arlt buscó constantemente hacerse rico como inventor, con singular fracaso.

En 1935, viajó a España y África enviado por El Mundo, de donde salen sus Aguafuertes Españolas. Pero salvo este y alguna escapada a y , permaneció en la ciudad de Buenos Aires, tanto en la real como en sus novelas Los siete locos y su continuación, Los lanzallamas.

Murió de un ataque cardíaco en Buenos Aires, el 26 de julio de 1942.

(Literatura Argentina Contemporánea, http://www.literatura.org/Arlt/Arlt.html)

 

2) Aproximación a la obra leída: sólo un breve resumen de la misma:

 

Aguafuertes porteñas es una obra que trata de un conjunto de artículos literarios escritos por Roberto Arlt y publicados periódicamente en el diario El Mundo. Además, algunos artículos fueron publicados en la revista Proa.

La intención principal de las obras es el análisis y comentario de los que va sufriendo Buenos Aires. Constantemente pone en cuestión la de progreso con un componente existencialista.

(Wikipedia – http://es.wikipedia.org/wiki/Aguafuertes_porte%C3%B1as).

En Aguafuertes Porteñas, Arlt escribe mezclando el género periodístico con aventuras, fantasías, dramas. El autor toma un de vista optimista, educativo y moralista. No por ello se distingue en estos textos una mayor confianza en la sociedad ni especial aprecio por la bondad humana.

Habla sobre temas populares, aprovecha el y la ironía, características de su éxito.

Utiliza la primera persona, atribuyéndose el papel de testigo y aportando credibilidad. Los temas y sus desarrollos son completamente realistas, perfectamente creíbles y observables en aquel Buenos Aires de los años treinta (como así también, en algunos casos, en el Rosario actual).

Emplea un lenguaje llano, con términos sencillos, reiteradamente adjetivados y añadiendo el uso de refranes y dichos populares.

En las Aguafuertes se destaca el irónico y burlón hacia los prototipos ciudadanos porteños de aquel entonces; enmarcados en la gran ola inmigratoria y los cambios sociales del momento. La descripción sintética de escenas típicas porteñas, la burla a los académicos, y el ataque contra la política y los políticos; forman parte de su habilidad narrativa.

 

3) Análisis de la obra:

 

Según la perspectiva de Elinor Ochs:

 

Siguiendo los de Narrativa del mencionado autor, los relatos recopilados en el libro Aguafuertes Porteñas tienen como objeto una evaluación moral de un hecho, de una acción. Cada narración de Arlt es un instrumento cultural por excelencia para la comprensión de conductas inesperadas e inusitadas.

La trama de los textos, un entrelazado de sucesos y emociones, forma una narración coherente (ejemplo de esto es el primer texto “Yo no tengo la culpa”; en donde tienen un rol fundamental las emociones del narrador). Bien describe Ochs, las situaciones que suceden alrededor de un hecho excepcional hacen a la trama de cada narración: elementos circunstanciales como escenas, agentes, instrumentos, actos. Asimismo, cada texto tiene un principio, un medio y un final.

En cuanto a la actividad narrativa, la simplicidad de las redacciones, y las situaciones cotidianas completamente detalladas por Arlt, permiten a los miembros de una comunidad representar sucesos, pensamientos y emociones.

 

Características del Nuevo Periodismo:

 

La utilización de diálogos de gran realismo y la implementación de descripciones muy significativas con mucha adjetivación, se destacan como las características más importantes del Nuevo Periodismo en los textos de Aguafuertes Porteñas. Asimismo, el lenguaje urbano lo caracteriza y su modo de escribir le generó un sin fin de críticas en su momento.

En las narraciones de Arlt el periodista asume mayor protagonismo, el rol principal, dando ante cada caso su visión personal; combina literatura y periodismo.

 

Tomás Eloy Martínez, Ficciones Verdaderas:

 

El autor de la antología analiza al periodista como narrador de una realidad “que la cuestiona pero no niega”, y en contraposición, a aquel que escribe las historias que “reordenan la realidad y al mismo tiempo reflexiona sobre ellas”.

Bien podría atribuirles estas definiciones a Roberto Arlt, quien utiliza hechos de aquella Buenos Aires de su época y a partir de ahí comienza a trazar historias en base a supuestos, o generalizaciones, las cuales no cuentan con un alto grado de investigación, bien encaja el caso de “La Muchacha del Atado”.

Por otra parte, cabe destacar, que los artículos que se encuentran en las Aguafuertes Porteñas encajan perfecto con la analogía que usa Eloy Martínez, escrita por Stendhal.

“En las minas de sal que hay en Salzburgo se deja caer a veces una rama sin hojas al fondo de un pozo en desuso. Dos o tres meses más tarde, cuando se recupera la rama, está cubierta por brillantes cristalizaciones. Las ramas más chicas, semejantes a las patas de una golondrina, se adornan con innumerables diamantes deslumbradores, y ya no es posible reconocer la rama original. Lo que yo llamo cristalizaciones es la operación mental que extrae de todo lo que la rodea el descubrimiento de que el objeto amado tiene ocultos perfecciones”. Aunque el fragmento alude ante todo a la ilusión del amante, puede leerse también como una explicación cabal de la transfiguración que se opera en un dato trivial cuando un novelista de talento lo rescata para narrarlo a su manera, tiñendo la rama original con los colores del arco iris”.

En estas palabras se puede aprovechar para comparar el relato del autor de El Juguete Rabioso sobre el Jardín Botánico. En el, Arlt describe todo el marco con gran ironía para llegar a una conclusión sumamente elaborada.

Además Eloy Martínez habla de los dos estímulos que promueven al escritor a narrar ficciones verdaderas, ellos son “llenar el vacío de la realidad” y “Rehacer la realidad”. Sobre esto, Arlt claramente enfoca sus relatos. Toma situaciones cotidianas que pasaban prácticamente desapercibidas y las reformula de una forma tal que, probablemente, aquellos que lo leen piensan en el relato cada vez que chocan con las situaciones que enumera.

 

Según Chillon

 

Las Aguafuertes, analizadas desde la clasificación de Chillon, constituyen claramente Artículos de costumbres. En ellas, “piezas más bien cortas”, se representan y tipifican enfáticamente personajes y situaciones cotidianas, que cualquiera puede vivir.

Con buena descripción y relato sobre los diferentes lugares donde suceden las vivencias, más humor y un estilo irónico, Arlt “somete la materia prima documental a un tratamiento que se podría definir como fabulador. Se eliminan los contornos precisos de hechos y situaciones auténticas para conferirles una suerte de condición legendaria que los extirpa en parte del discurso histórico y los traslada a una especie de mundo mítico, casi utópico y ucrónico. (Reconstrucción lógica aplicada a la historia, dando por supuesto acontecimientos no sucedidos pero que podrían haber sucedido).”  

 Al mismo tiempo, hay en las Aguafuertes una “búsqueda de una verdad poética que trasciende las limitaciones de lo documental”, y con esto, la vaga profundización de los personajes, que los convierte en “entes sin biografía ni personalidad definidas, simples voces desprovistas de corporeidad” también las coloca en la non-ficction non-realidad.