Esta novela trata sobre una chica llamada Lucía, la cual trabaja, junto a Dora, en la casa del señor Nicanor Buitrago. En esta se encuentra un ascensor, el cual esta prohibido su uso. Sin embargo, Lucía, escuchó varias veces el ruido del ascensor, el cual le asusta y le produce curiosidad.

Entre una serie de sucesos posteriores el señor Nicanor Buitrago decide hacer una bodega en el sótano, para esto llama a su albañil de confianza Benito. Éste tenía llave de la casa y entraba y salía (del jardín al sótano) tranquilo, y sin llamar la atención. A Lucía esta actitud le parecía sospechosa, y le daba miedo. Casi siempre quedaba sola en la casa con Benito trabajando en el sótano.

Un día en el que Lucía tenía que bajar las cortinas, las cuales eran pesadas, decidió usar el ascensor. Una ves dentro de él, aprieta el último botón. Cuando el ascensor para, algo le llama la atención. Una tercera puerta. La cual ella, llevada por la curiosidad la abre, y descubre que ésta la lleva al sótano. Ella se encuentra cara a cara con Benito, quién estaba trabajando en el sótano. Nerviosa, le pide disculpas y se da la vuelta para entrar en el ascensor nuevamente cuando de repente choca contra algo que ella no supo descifrar de que se trataba. Asustada va hacía la cocina, y llama a su primo, Diego, con el cual compartía todo y éste estaba informado sobre el miedo que Lucía sentía hacia Benito, y le cuenta que lo vio, que tiene miedo y que escucha ruidos en la cocina que por favor valla a buscarla…

Luego de esto no se vuelve a saber más nada de Lucía. Dora preocupada hace la denuncia.  Mientras, Diego escucha el mensaje, que le había dejado Lucía antes de desaparecer, y le pide ayuda a su amigo Leo, el cual tiene unas ganzúas, entonces así consigue entrar a la casa de Buitrago para investigar. Diego ya estaba en el sótano y allí empieza a llamar a Lucía, la cual encuentra atada y con una cinta en la boca, llama a su amigo Leo para que lo ayude y la llevan al hospital.

Lucía estaba inconsciente y en el momento que pudo decir algo, lo único que salió de su boca fue la palabra sótano. Diego al escuchar esto va, nuevamente con la ayuda de Leo, a el sótano para investigar y ver que es lo que realmente sucedía ahí. Una ves en el sótano Diego observa un freezer lleno de carne, y justo en el momento que quiso investigar escucha el ruido del ascensor, se esconde y ve a una persona que entra y mete mas carne y bolsas en el freezer, y luego se va y el aprovecha para ver bien que era lo que había en aquel freezer, atrapado por el misterio no escucha el ascensor que volvió a bajar y lo atrapan. Leo lo estaba esperando afuera y al ver que tardaba mucho decidió entrar. Empieza a buscar a su amigo y no lo encontraba por ningún lado, hasta que por fin lo encuentra en la bañadera atado, con una cinta en la boca e inconsciente y lo lleva al hospital.

Una ves informado que todo estaba bien y que Lucia y Diego se iban a recuperar, Leo decide ir a su casa, tomando por la cuadra de la casa del Señor Nicanor Buitrago. Donde escucha golpes desde el sótano, y pensando que era Benito, quien estaba desaparecido después de lo sucedido con Lucia, entra a la casa una vez mas. Observa por el techo a un señor abrazando una bolsa mas o menos de su tamaño y empujándola hacia el poso que había contra la pared. Cuando el señor lo ve, lo apunta con un arma y ahí se da cuenta que era el Señor Buitrago. El cual hace bajar a Leo para que ayudara a enterrar el cadáver de la esposa en la pared. Y el cual le cuenta todo como era. Cuando de pronto se escuchan pasos y la voz de Dora llamando a Nicanor, éste asustado corre la mirada hacia la sombra de Dora, cuando Leo le rebolea con un ladrillo que hace que Nicanor caiga al suelo y suelte el arma. Dora ve esto, y ahí es donde llama  a la policía.